Prof. Hugo Pariona Aliaga
22 de junio de 2025
En esta prédica basada en el Salmo 103, exploramos la inmensurable misericordia y el perdón de Dios. A través de este poderoso salmo, David nos recuerda que el Señor no nos trata conforme a nuestros pecados, sino que es compasivo, lento para la ira y grande en misericordia. Reflexionaremos sobre cómo Dios perdona nuestras faltas, sana nuestras heridas y nos renueva con Su amor eterno. Si necesitas esperanza, consuelo o reconciliación, este mensaje es para ti. Deja que la Palabra te recuerde que, como un padre se compadece de sus hijos, así es el corazón de Dios hacia ti.






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