Dr. Joel B. Vílchez Gutiérrez – Pastor IBECH

16 de febrero de 2025

El Salmo 23 es uno de los pasajes más amados de la Biblia, un canto de confianza en Dios como nuestro Pastor. En medio de las incertidumbres de la vida, este salmo nos recuerda que no estamos solos, que Él cuida de nosotros, suple nuestras necesidades y nos guía con amor. A través de estas palabras inspiradas, descubrimos el descanso en sus pastos verdes, la seguridad en los valles oscuros y la certeza de su bondad eterna.

En las zonas de ganadería de todo el mundo, particularmente en Medio Oriente, los pastores cuidan de sus ovejas con gran dedicación. Desde el amanecer, las guían hacia verdes pastos y fuentes de agua fresca, asegurándose de que tengan el alimento y la hidratación que necesitan para mantenerse fuertes. Conocen cada sendero, cada colina y cada valle, evitando que el rebaño se acerque a terrenos peligrosos donde podrían caer o quedar atrapadas. También están atentos a la presencia de depredadores ocultos, listos para defender a sus ovejas con su vara si es necesario.

Cuando una oveja se cansa y no puede seguir caminando, el pastor no la abandona. La carga sobre sus hombros y la lleva con ternura hasta que recupere sus fuerzas. Si alguna se hiere en el camino, él limpia sus heridas y la unge con aceite para acelerar su sanación. No es solo un guía, sino un protector y un sanador para su rebaño. Al caer la noche, el pastor lleva a las ovejas a un redil seguro. Aunque el rebaño duerme, él permanece alerta, escuchando cualquier sonido sospechoso. Su vara ahuyenta a los lobos y su cayado corrige suavemente a las ovejas si se desvían. Cada día, su amor y su presencia les dan seguridad.

Así es nuestro Dios. En el Salmo 23, se nos presenta como nuestro Pastor fiel. Él nos alimenta con su Palabra, nos guía por sendas de justicia y nos protege del mal. En los momentos de dificultad, Él es nuestra fortaleza. Cuando nos sentimos débiles, Él nos sostiene. Podemos confiar plenamente en su cuidado, porque su bondad y misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida. En el Salmo 23 podemos encontrar 7 principios importantes en relación a nuestra vida espiritual y relación con Dios:

1.       Principio de pertenencia y provisión

Salmo 23:1

Jehová es mi pastor, nada me faltará

Se dice que la pertenencia, es decir sentirse parte de algo o de alguien, es muy importante, al extremo que aquellas personas que se sienten excluidas caen en depresiones, son hostiles y viven en amargura. Haciendo el análisis de esto podemos notar que entre la oveja y el pastor existe una relación personal, es conocida la oveja y se le puede conocer al pastor. Las ovejas dependen completamente de su pastor en cuanto a alimentación, guía y protección; y el pastor se desvela por proteger y sustentar a sus ovejas.

Vemos en el versículo que se usa el pronombre posesivo “mí”, que deja ver la cercanía entre pastor y la oveja. Por tanto, al decir “mí”, nos dice la Biblia que Dios es nuestro, que somos parte importante para Él. ¿Te gustaría tener alguien que cuide de tu vida como lo hace este pastor?, Obviamente tu respuesta será que Sí. Es importante recalcar que este pastor del que habla este salmo tiene nombre “ES JEHOVA”, no se trata de cualquier pastor, es el Dios único, el creador de todo el universo.

No estamos hablando de riquezas o de cuestiones materiales sino más bien de sustento y provisión pertinente, de sentirnos satisfechos y plenos, el siempre dará lo necesario para que como ovejas estemos bien. ¿Hay alguna cosa que te falte en tu vida? Entonces es Dios quien podrá proveerte de lo que necesitas, tanto en tu vida material como espiritual y emocional.

Al describir a Dios como pastor, David escribía acerca de su propia experiencia, ya que pasó sus primeros años cuidando ovejas. El Nuevo Testamento llama a Jesús el buen pastor, el gran pastor y el Príncipe de los pastores. De la misma manera que el Señor es el buen pastor, nosotros somos sus ovejas. No somos animales atemorizados y pasivos, sino seguidores obedientes y sabios que siguen al Único que puede guiarnos a los mejores lugares y por caminos seguros. Este salmo no pone énfasis en las cualidades de las ovejas como animales, sino en las cualidades como discípulos de los que siguen a un líder. Como creyentes tenemos que reconocer a Jesús como el buen pastor, y tenemos que seguirle.

La metáfora de pastor indica el cuidado que Dios da a su pueblo, pues las ovejas necesitan constante vigilancia y protección de fieras, del mal tiempo y de todo peligro; también el pastor ayuda a las descarriadas y enfermas. Sin pastor las ovejas generalmente perecen. La frase mi pastor da una aplicación muy personal del Salmo. Dios cuida y dirige con amor a cada una de sus “ovejas”. Así cada persona puede confiar en él.

2.       Principio de descanso.

Salmo 23:2

En lugares de delicados pastos me hará descansar;  Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Que increíble que en estos días la gente vive estresada, se ocupan de un sinfín de ocupaciones y se olvida de buscar paz en el interior, el tener a Jehová como pastor bendice con un estilo de paz y de descanso que el mundo no puede entender, Jesús dijo mi paz os dejo mi paz os doy, esta paz si es duradera si es confortable se obtiene por fe en el corazón. El v. 2 presenta un cuadro de paz, seguridad y tranquilidad. Descansar en prados de tiernos pastos es la última delicia para las ovejas. Dios sabe proveer y quiere proveer estas delicias para los suyos.

La paz y prosperidad a veces nos hace olvidar a Dios. Pero el salmista más bien confía en Dios y le alaba. Aguas tranquilas dan la idea de refrescarse; y el versículo habla de alimento y bebida, las necesidades diarias de las ovejas.

Cuando en este versículo nos dice “Junto a aguas de reposo me pastoreará”, significa que el Señor conduce nuestras vidas. El salmista sigue con detalles la metáfora. Dios sabe conducirnos en experiencias de gozo y bendición.

3.       Principio de consuelo y orientación

Salmo 23:3

Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

La palabra traducida confortará tiene la idea de restaurar o reparar. Así, el pastor hace volver al que se extravió. A menudo nuestra vida necesita restauración y consuelo. Dios, nuestro pastor, lo hace y nos da nuevas fuerzas. Me guiará sigue la idea de la dirección individual y personal de Dios. Y esta dirección es por sendas de justicia; es dirección correcta y sana; no guía en caminos que terminan mal. Por amor de su nombre es literalmente “por causa de su nombre”. Me guía no por quien soy yo sino por quién es él. Dios se comprometió conmigo y es fiel; ha prometido no abandonarnos.

En la Biblia nunca se nos prometió un lecho de rosas, pero “Si” se nos promete provisión de consuelo cualquiera que sea lo que vivimos, las personas que pasan por pérdidas o angustias pueden buscar el consuelo en nuestro Padre Celestial.

¿Alguna vez has estado en algún momento en donde no sabes qué hacer? Es escalofriante estar en una circunstancia así, pero nuestro Señor, fuente de toda sabiduría, fuente de toda bendición sabrá decirnos por donde caminar, en esto se requiere afinar el oído, ya que habrá miles de cosas que te pueden apartar del camino y personas que te pueden decir cosas para engañar que buscaran hacernos errar. Creemos que como el padre que enseña a su hijo a caminar y que sus ojos no se despegan ni un segundo de su hijo a si es Dios que no despega su mira de nosotros, de hecho él quiere decirte por dónde ir, que hacer, que no hacer, si Él tiene el poder para cuidar del universo el pude guiar tu vida sin problema.

Cuando permitimos que Dios nuestro pastor nos guíe, tenemos contentamiento. Cuando decidimos pecar, sin embargo, estamos decidiendo ir por nuestro propio camino y no podemos culpar a Dios por el entorno que nosotros mismos hemos creado. Nuestro pastor conoce los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» que nos restaurarán. Llegaremos a esos lugares únicamente cuando lo sigamos en obediencia. Al rebelarnos contra la dirección del buen pastor en realidad nos rebelamos contra lo que nos conviene. Debemos recordar esto la próxima vez que nos veamos tentados a ir por nuestra cuenta y no por el camino del pastor.

El Señor tiene una reputación que cuidar, él nunca ha fallado, él nunca se ha equivocado, él nunca ha dejado desprovisto a nadie que se lo pide, Él está invicto, nunca ha perdido y si El promete algo pos esa reputación que tienen lo cumplirá. Es una garantía saber quién es Dios y saber qué es lo que El hace y como lo hace, garantiza lo que promete, nunca queda mal.

4.       Principio de seguridad y protección

Salmo 23:4a

Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Valle de sombra de muerte significa profunda oscuridad. Para el creyente habrá experiencias difíciles y oscuras; pero aun allí no debe temer sino debe confiar completamente. ¿Por qué? Porque tú estarás conmigo. ¿Será posible mayor seguridad o mayor razón de no temer? La Biblia repite a menudo: “No temas.”

En el mundo habrá momentos que pasemos por dificultes, por peligro por desolación, pero al hacerlo no iremos solos, que curioso que cuando hay peligro todos corren por su vida, Dios corre por nuestra vida es decir que si nos ve en peligro instantáneamente asiste a nuestro auxilio, no siempre lo quitara, no dice que nos tele trasportara a otra dimensión (no es la dimensión desconocida) si dice que El estará con nosotros y es que mire debemos en ocasiones enfrentar a nuestros miedos, solos no lo haríamos con el estamos seguros.

Esto que a continuación comentamos sería parte también del punto anterior, el verso nos dice que Dios no se apartara de nuestro lado, es fiel a sus promesas, Nunca, nunca pero lo que dice nunca se apartara de tu lado.

5.       Principio de disciplina y esperanza

Salmo 23: 4b

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

La vara y el cayado pueden ser dos diferentes instrumentos. El primero, con una maza se usaba en defensa; el segundo era para sostén y para conducir (a veces con disciplina) a las ovejas. Dios sabe usar los instrumentos necesarios para dar seguridad a sus ovejas. Aun cuando los usa para disciplinarnos y enderezarnos es para nuestro bien; debe alentarnos.

Creo que esta palabra no será del agrado de todos sin embargo también tiene una enseñanza, ¿Crees tú que si hubieras tenido mejor disciplina en tu infancia hoy podrías tener mejor calidad de vida? la vara de la que se habla en este pasaje las usaban los pastores para alejar a los fieras que atentaban contra las ovejas, y el callado era para conducir a buenos pastos a las ovejitas, en la vida se requiere de una perfecta dirección.

¿Cuantas personas habrán dicho ante los problemas de su vida? ¡uf, ay, ya no puedo! ¿Alguna vez has dicho estas palabras? Creo que a todos nos gusta que nos hagan barra y darnos aliento, es decir que en lo que estamos haciendo halla quien nos anime a seguir adelante, ¿quién crees que es tu fan número uno?, tu fan número uno es Dios, Él está pendiente de lo que haces, tienen registro de todas tus obras, sabe mucho de ti y cuando tienen la oportunidad de mostrarte su afecto lo hace dándote aliento. Si ya no tienes aire el provee de buen y excelente oxígeno para que termines la carrera, animo nunca desistas.

La muerte proyecta una sombra aterradora sobre nuestra vida porque estamos completamente indefensos cuando llega. Podemos luchar con muchos otros enemigos -dolor, sufrimiento, enfermedad, daños- pero la fortaleza y el ánimo no pueden vencer a la muerte. Esta tiene la palabra final. Solo una persona puede caminar con nosotros a lo largo del valle sombrío de la muerte y hacernos pasar hasta el otro lado a salvo: el Dios de la vida, nuestro pastor. La vida es incierta, y por eso debemos seguir a este pastor que nos ofrece eterno solaz.

6.       Principió de victoria y sanidad

Salmo 23:5 

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Aquí la metáfora cambia; Dios es el anfitrión que suple alimento y abundancia de vida. El anfitrión era responsable por su invitado, aun para su protección contra enemigos. En presencia de mis adversarios indica que hay oposición y hay enemigos; pero todavía Dios nos da abundancia y bendición. Que lo hace en presencia de ellos sugiere la debilidad de ellos; no pueden impedirlo.

No le pongamos nombres personales a esta declaración, los angustiadores no solo son personas sino también cosas y circunstancias, pero si veamos claramente una bendición, delante de todo aquello que nos amedrento, nos humillo, nos desequilibrio, nos violentó y nos apesadumbre frente a ellos nosotros recibiremos bendición de Dios, ellos verán como Dios provee para nuestro bien, No tengamos la actitud de desear ver en nuestra condición pasada a nadie, pero si gocémonos de saber que en Dios hay saciedad, llenura hasta los que no nos querían lo verán.

El aceite símbolo del espíritu santo, usado para la consagración de los sacerdotes y reyes, cuando se mezclaba con hierbas era medicinal Este pastor del que estamos hablando nos pone en un lugar muy especial, Nos distingue nos provee de salud y busca siempre el bienestar integral de mi persona, ¿dime quien hace todo esto de forma gratuita?

7.       Principio de garantía.

Salmo 23:6

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,  Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

En la antigua cultura del Cercano Oriente, era costumbre ungir a una persona en un banquete con aceite fragante, como con una loción. Los anfitriones debían proteger a sus invitados a toda costa. Dios ofrece la protección de un anfitrión aun cuando estemos en medio de los enemigos. En la escena final de este salmo, vemos que los creyentes morarán con Dios. Dios, el perfecto pastor y anfitrión, promete guiarnos y protegernos a lo largo de la vida para llevarnos a morar para siempre en Él.

Una garantía es un negocio jurídico mediante el cual se pretende dotar de una mayor seguridad al cumplimiento de una obligación, Dios tiene bien definidas sus obligaciones y por si fuera poco el que escribió este salmo sabe tiene seguridad de cumplimiento, pude ser que ya tengas tú tu casa pero es terrenal y finita, Dios nos reservó una eterna hecha no por mano de hombre esperándonos en el Cielo.

Nótese que cuando Dios es nuestro pastor y nuestro anfitrión, no tenemos que buscar el bien y la misericordia; más bien ellos nos “perseguirán”. La esperanza del salmista no termina con esta vida; su relación con Dios seguirá por días sin fin. La comunión con Dios no termina, es para siempre. Jesús está listo para asistir en tu auxilio, solo pídeselo y una vez que estés en el rebaño NO TE ALEJES DE EL.

Deja un comentario

Tendencias