Dr. Joel B. Vílchez Gutiérrez – Pastor IBECH

En medio de las vicisitudes de la vida y las tentaciones del mundo, surge la necesidad imperiosa de entender qué implica ser un obrero aprobado ante los ojos de Dios. Este mandato nos confronta con la realidad de que nuestra labor en el Reino no debe tomarse a la ligera, sino con seriedad y dedicación. Nos llama a examinar nuestros corazones y nuestras acciones a la luz de la verdad revelada en la Palabra de Dios.

I. Somos llamados a ser obreros aprobados

Lectura Bíblica: 2° Timoteo 2:15-16

Pablo recuerda a Timoteo presentarse delante de Dios como un obrero aprobado, esto se refiere a vivir constantemente delante de la presencia de Dios. Vivir en la presencia de Dios es entender que lo que sea que hagamos y donde sea que lo hagamos, estamos haciéndolo bajo la mirada de Dios. Alguien dijo que no podemos ocultar ningún pecado de los ojos de Dios, un pecado oculto en la tierra es un escándalo público en el cielo.

Este es un llamado para Timoteo y todos nosotros de vivir una vida de integridad, una vida aprobada, no por las personas sino por la persona más importante, Dios. Todos podemos dar una apariencia de piedad, pero hay alguien de quien nunca te podrás ocultar, Dios. Así que procura vivir tan rectamente que no te avergüences si hoy Dios te llamara a rendir cuentas delante de su presencia. como seguidores de Cristo, estamos llamados a ser obreros aprobados, viviendo vidas que reflejen la verdad del evangelio y manejando correctamente la palabra de Dios para el bien de los demás y la gloria de Dios.

II. Las características de un obrero aprobado

Lectura Bíblica: 2° Timoteo 2:23-26

Como maestro, Timoteo ayudaba a aquellos que estaban confundidos acerca de la verdad. La advertencia de Pablo a Timoteo, y a todos los que enseñan la verdad de Dios es ser amable y gentil, paciente y cortés al explicar la verdad. Si lo hace así, la gente que se le opone estará mejor dispuesta a oír lo que usted tenga que decir y tal vez cambien su actitud.

El obrero de valor en Cristo debe: servir con amabilidad, servir enseñando, servir sufriendo y servir liberando. No hay duda que hoy en día uno el llamado hacia la liberación es mucho más fuerte, la iglesia a medida que avanza, y se fortalece, lo está haciendo cada día con más autoridad, la lucha por quitarle al diablo el control es más intenso, somos llamados a liberar desde la vida de una persona hasta el territorio de una ciudad a través de la guerra espiritual.

Deja un comentario

Tendencias