Dr. Joel B. Vílchez Gutiérrez – Pastor IBECH

04 de febrero de 2024

La vida cristiana es un viaje de fe, y en este camino, a menudo enfrentamos desafíos que amenazan con desviar nuestra atención y debilitar nuestra firmeza en Cristo. Sin embargo, en medio de cualquier tempestad, encontramos consuelo y seguridad en la verdad revelada en las Escrituras. Las Escrituras nos muestran la profunda verdad de que fuimos escogidos para salvación y, como respuesta a ese llamado divino, estamos llamados a permanecer firmes en nuestra fe. La Biblia nos exhorta a estar firmes, a agarrarnos con confianza a la verdad de nuestra salvación, y a vivir vidas que reflejen el llamado santo para el cual fuimos escogidos. Recordemos que no solo somos rescatados, sino que también somos elegidos para estar firmes en la fe que transforma vidas.

I. Fundamento de la Elección Divina

Lectura Bíblica: 2º Tesalonicenses 2:13-14

La salvación es la obra de Dios moviéndose a favor de los que eligió, siendo llamados mediante la predicación del evangelio y la operación eficaz del Espíritu de Dios. Cristo mismo es el mayor regalo de Dios a los elegidos, de lo cual deben estar profunda y eternamente agradecidos. Uno que está totalmente inhabilitado para comprender el mensaje del evangelio. Por consiguiente, si el pecador debe creer o aceptar a Jesús para ser salvo.

II. Manteniendo la Firmeza en la Fe

Lectura Bíblica: 2° Tesalonicenses 2:15

La Palabra nos dice “estad firmes”. Este imperativo resalta la importancia de mantenerse inquebrantables en la fe cristiana, a pesar de las dificultades y desafíos que puedan surgir. La firmeza en la fe es esencial para la perseverancia y el crecimiento espiritual. Tenemos que estar firmes, no tenemos que tener ninguna claudicación, en ningún momento. Tenemos la bendición de estar afirmados sobre el buen fundamento que es Cristo. Él es nuestra firmeza. No que estemos firmes en lo nuestro. Yo no estoy firme en lo que yo creo que soy. Debemos estar firmes en lo que dice la palabra del Señor. El hecho de que yo tenga que creer en la palabra del Señor es lo que me permite estar en esa firmeza. No en lo que yo crea sino en lo que Dios dice.

III. La Esperanza y el Consuelo en la Promesa de Salvación

Lectura Bíblica: 2° Tesalonicenses 2:16-17

Jesús es el único que podía rescatarnos de la situación en la cual estábamos: perdidos totalmente, muertos en delitos y pecados y trasladarnos al reino de su Hijo, bendecirnos y darnos todo lo que necesitamos para estar en la presencia de Él. El Señor conforta nuestros corazones para que podamos, a través de nuestra prédica y nuestro testimonio, dar de gracia lo que de gracia hemos recibido.

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