Dr. Joel B. Vílchez Gutiérrez – Pastor IBECH
07 de enero de 2024
Por lo general nosotros los cristianos siempre buscamos a Dios con el fin de que el supla cada una de nuestras necesidades. Por un poco podríamos decir que tenemos el Dios que a nosotros nos agrada. En esta ocasión queremos preguntarnos ¿nosotros somos las personas o mantenemos la vida que a Dios le agrada? Dios no quiere que tengamos una vida de cualquier manera, él quiere que nuestra vida sea la mejor. Miremos entonces con corazón abierto las instrucciones de la Palabra con la disposición de aprender y crecer en Cristo y así tener una vida que agrade a Dios.
I. Exhortación general al estilo de vida que agrada a Dios
1° Tesalonicenses 4:1
Un comportamiento digno del Señor es aquel que procura agradarle en todo, o más literalmente, es un comportamiento de su completo agrado. De manera que como creyentes debemos anhelar vivir para la gloria de Dios, para servirle y para serle agradable. Con lo cual debemos procurar vivir para la gloria de Dios, para servirle y para serle agradable en todo. En el trabajo, estudio, familia, labores del hogar, todo, todo, todo. El Señor mismo debe centrar nuestra atención, Él debe ser el centro de nuestras vidas.
II. Exhortación a la santificación
1° Tesalonicenses 4:2-8
Esta palabra «santificación» que encontramos aquí es una hermosa palabra Cuando se usa en referencia a Cristo, significa que Dios ha hecho que Cristo sea nuestra santificación. El significado literal de la palabra santificación es ser «separado para Dios». En el momento en que un pecador perdido viene a Cristo y le acepta como Salvador, la persona queda separada para el uso de Dios. Cuando recibes a Cristo como Señor y Salvador ya eres santo.
III. Exhortación al amor fraternal
1° Tesalonicenses 4:9-10
Una de las instrucciones que Pablo menciona es el amar a los hermanos. Cristianos aprenden rápidamente la afinidad entre los demás cristianos. Los cristianos se relacionan entre sí de una manera que otros no se relacionan. Dios mismo había llevado a los hermanos a amarnos unos a otros.
IV. Exhortación a la laboriosidad
1° Tesalonicenses 4:11-12
Trabajar con una buena ética conduce a los no cristianos a respetarte. Esto glorifica al Señor, porque van a ver el amor de Dios en nosotros. ¡Tenemos que trabajar para ganarnos la vida! El trabajo es una bendición. Trabaja para sostener a tu familia y ayudar a otros.






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